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22 mayo 2012

Honorarios

¿Cuánto valen tus honorarios Sr. Terrorista? ¿Esos ceros de más –en tu cuenta bancaria– comprarán la felicidad en el país que tanto destruyes?

19 abril 2012

El abuelo

¿En qué momento todo se fue a la mierda?
87 años leyendo lo mismo: ¡En este país todos son una partida de negociados!
Fotografía: William Puche Barraza

01 abril 2012

Mejor tarde que mentiroso

Perdón por la demora pero vine a traerte tantas cosas que no pude darte a tiempo.
Fotografía: William Puche Barraza

15 agosto 2011

"La idea es llegar a Argentina: pero sin planearlo"

Fotografía: Aldana Gómez Agüero

Llegar sin pensarlo, acercarse sin pedirlo y un viaje diario resumido en aprendizaje, es el objetivo. Despertar sin conocer hasta donde se llegará, es el norte adonde apuntan las brújulas de las ‘mochileras’ argentinas Aldana Gómez Agüero y Yanina Belén Aguirre.

Por: William Puche Barraza | Junio 2010 |

Cuando sus pasos estaban en su natal Córdoba Argentina, las ganas de viajar eran inevitables. Despertar viendo la puesta de sol sobre el majestuoso lago Titicaca (Altiplano peruano-boliviano), o desayunar algún exquisito plato típico en las costas brasileñas, era ‘justo y necesario’. Recorrer el continente latinoamericano y descubrir sus raíces, respirar sus diversas y opuestas culturas, entender el mensaje de cada himno nacional y sentirse parte del mundo, son la firma renovada que trazan en cada viaje estas dos ‘mochileras’ que gracias a las caras del azar, comparten un pedazo del destino. Este es sólo un fragmento de vida de dos personas que se unen para contar la misma historia: viajar dejando el miedo atrás.

El día empieza y la rutina intenta acercarse a las manecillas de mi reloj. 4 de junio del 2010. Todos los planes que haré en mi día ya están organizados alfabéticamente y en orden cronológico. Todo en mi agenda, salvo una cosa: encontrarlas sin buscarlas. Un email de un amigo en común es quien me dice que ellas existen y que están pasando por Medellín. Una llamada de número desconocido a mi celular, fue la prueba de que todo lo que sucedía, era cierto. “Hola, Willy. ¿Cómo estás, ché? Te habla Yani, la amiga de ‘Rulo’. Él me dijo que podía hablarme con vos, estamos en Medellín. ¿Podemos vernos?”. 


Luego de fijar nuestro punto de encuentro estación Aguacatala , reconocerlas no fue, en lo absoluto, algo difícil. Cargando cada una su mochila Deuter: Women's Futura Zero 40 L Backpack, y para ‘alivianar’ peso, dos maletines más al hombro, Aldana de gorro rojo, y Yanina de cabello castaño, esperan con el mismo misterio que yo nuestro encuentro...

Luego de contar varias historias, de compartir un poco de música de cada lugar a donde llegaron, y tras varias cervezas acompañando los fideos vegetarianos que cenamos en mi apartamento, la pregunta era ya obvia: - “Hey, chicas. Tengo algo de mate de mi último viaje a Argentina, ¿quieren tomar?”. La respuesta, casi al unísono, fue un grito parecido al festejo de una eufórica ‘barra brava’ cuando celebra el  ‘gol’ de la victoria en un partido de fútbol. “Qué bueno que está, ché. No sabés como extrañábamos el tomar mate. Qué increíble”, dice Yani mientras ‘ceba’ el mate para todos. Ya la noche está tocando el timbre, y el sol poco a poco, se pierde a la distancia. “Esto vale celebrarlo. El mate me recuerda mi casa: mi vieja, mis amigos, todo. Qué grande, ché. Voy a poner algo de música. ¿Te gusta Yann Tiersen?”, va diciendo Aldana mientras se quita su sombrero rojo, y deja ver claramente como su cabello negro hecho dreadlocks combina a la perfección con unos ojos color aguamarina que adornan su pecoso rostro. 


Mientras el violín de Yann Tiersen, con su tema Sur le fil, invade tenuemente cada rincón de mi apartamento, es imposible no mirar los exóticos aretes, pulseras y collares que Yani viste sobre su cuerpo color canela. “Todo lo que pueda vestir, trato de hacerlo con mis manos. En el viaje aprendí muchas cosas, y bueno, ¿viste? Aún faltan un montón, pero las manualidades fueron una de ellas. Nos vestimos con ropa reciclada prácticamente”, expresa Yani, mientras deja escapar una bocanada del PIELROJA que sostiene en su mano izquierda. A su vez, Aldana mueve la cabeza al ritmo de la inmortal Giros de Fito Páez, mientras disfruta de los últimos sorbos de mate que aún quedan.


Luego de sentir la vibra de mis acompañantes, decidí sin dudar un segundo más–, cambiar los planes ya establecidos. Uds. son de Córdoba, Argentina, y yo soy de Córdoba, Colombia: ¡semejantes cordobeses somos!

William Puche: No pensé que su llegada a Medellín cambiaría muchas percepciones. Para serles francos, debo presentar un perfil para la nota final de ‘Géneros periodísticos’ en la Universidad, y ya había hecho algo… Pero como dicen por ahí: “Soldado que huye, sirve para otra guerra”, así que algo me dice que de Uds. debo hablar. ¿Qué dicen?

No seas boludo, ché. ¡Un montón te vas a atrasar! Un cero vas a sacar con nuestra historia. ¿Estás seguro?", pregunta Yani mientras mira a Aldana con tono escéptico.


W.P: Y claro. No todos los días se comparte con mochileros en casa. ¿Soltamos la primera pregunta?

 ¿Y qué decís vo’, Jani?
Y dale que no pasa nada, Aldi. ¡Preguntános lo que quieras, Willy!

Mientras Aldana se anima voluntariamente a responder mis preguntas, Yanina practica ágilmente swing de banderas en el balcón de mí apartamento para no perder el ‘ritmo’. Su sonrisa es inevitablemente notoria. Las banderas pareciera que fueran una parte más de su cuerpo.

W.P: Pregunta para Aldana: ¿Por qué escogiste la vida de mochilero?

Aldana Gómez: Elegí ser mochilera para viajar, para aprender. También, obvio, soy feliz haciendo esta vida. Me gusta conocer lo desconocido. El viaje te sorprende en cada paso del camino, y bueno, no todos tienen la fibra del mochilero.

W.P: Siempre he tenido una duda al respecto, ¿cuál es la diferencia entre mochilero y turista? ¿Cómo es esa diferencia?

A.G: Y mirá… El turista es quien sale a viajar en las vacaciones que tiene, en el momento que se lo permiten. Eso no significa que esté mal, pero bueno, para hacerte la diferencia con nuestro estilo de vida, tengo que decirte esto. En cambio, el mochilero sólo dice: “Me voy y no sé cuando vuelvo”. Nuestro trabajo es viajar, y cuando no estamos trabajando, también viajamos, así que todo el tiempo estamos en la ruta.

W.P: Equipaje necesario para cubrir cualquier eventualidad se debe tener en el camino. Veo en éste: hilos, condimentos, utensilios, juguetes, alpaca, pinzas, carpas, y muchas cosas más. La pregunta concreta es, ¿Qué NO es necesario para un mochilero portar en el equipaje?

A.G: El pasado. El pasado se debe quedar en el pasado. Sólo vivir el presente.

W.P: Todo el tiempo viajando y viajando: hoy aquí, mañana tal vez allá o no sé, ¿Existe la monotonía en tu vida?

A.G: No y sí (Risas). No, porque al viajar todos los días, absolutamente todo es distinto, pero hay veces que te quedas en un lugar, y el aburrimiento te dice: “Arrancá de acá o sino…”. Y bueno, en verdad todo los días se aprende del cambio, y de eso se aprende. Cuando logro hablar con amigos de la ‘facu’ (universidad), del país, que sé yo, siempre responden lo mismo: “…Y todo anda bien, todo anda igual”. La monotonía es el motor de las bocinas pitando todo el tiempo, de los que putean a diario, de la mala onda que se respira cuando se despierta la ciudad.

W.P: ¿Cómo toma la familia la idea de que un miembro del hogar sea mochilero?

A.G: Primero tenés que organizar todo en casa, en el estudio, en todo. Al principio de ‘pendeja’ (pre-adolescente) viajaba con amigos, pero no salía del país. Cuando decidí lanzarme al camino, le dije a mi ‘vieja’, me acuerdo en septiembre del 2008: “Ché, Ma’, en diciembre me voy a viajar”, y luego a los meses volví a tocar el tema y le dije: “Y no sé por cuánto tiempo”. Ella vio el crecimiento espiritual y físico en esos meses de preparación. ¡Y la mejor!

W.P: Nada mejor que el apoyo de la familia en las decisiones que uno, como individuo, toma seriamente. ¿Cómo se maneja el miedo en el camino?

A.G: La verdad es que muchos, pero muchos amigos hacen, por miedo, lo que todos los demás hacen. Si crees en el miedo, éste duerme en tus pupilas. Además, la ‘vibración positiva’ hace que la luz habite en tu viaje. Yo creo que el viaje es positivo, y lo positivo es lo que te lleva a ti.

W.P: Tantos kilómetros recorridos, tantas paradas y tantos lugares conocidos. ¿Cómo sobrevives el día-día? ¿Algún trabajo?

A.G: Y la plata es un ‘mal necesario’, ¿viste? Y sí, hay que comer, no se vive del aire. Yo vivo del arte, de las ideas que están flotando en mi imaginación. Trabajo en los ‘faros’ (semáforos) haciendo malabares y jueguitos. En Córdoba ya lo hacía, así que se me hace ‘re-copado’. También hago artesanías, manualidades (pipas de caña), tejidos (macramé), alpaca (filigrana), todo es actitud. A punta de malabares, aunque no creas, puedo comprar una tierra y construir un hogar.

W.P: Todo es actitud. Así es. ¿Cómo llegas a Colombia? ¿Cómo fue tu ruta?

A.G: De Córdoba, Argentina, llegué a Brasil. Ahí estuve dos meses de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, hasta que un día me di cuenta que había llegado a Venezuela. Allí tardé ocho meses, y por estar de ‘ilegal’, llegué a Cúcuta, Santander, y pasé a Colombia. En cada país, te dan tres meses de permiso. Si se vence tu permiso, hay que salir del país, volver a entrar y renovar el permiso. Todo ese recorrido lo hice sola, todo a mi ritmo, a mi tiempo.

 ¡Chicos! Preparé más mate. ¿Alguno quiere tomar?¡Uhhh! Qué buena esa, Yani. De tanto hablar se me había olvidado que teníamos mate. !Qué ‘boluda’ soy!

Mientras Aldana ‘ceba’ el mate esta vez, Yani entiende por mi forma de mirarla, que el tiempo de su intervención ha llegado.“¡Srta. Aguirre! Venga y siéntese en el estrado. Su interrogatorio ha empezado”. La carcajada en ella es inmediata y con una sonrisa de ‘oreja a oreja’, me dice: “Dale, ché. ¿Qué quieres saber?”

W.P: Contigo voy a ser algo sentimental (Risas). No mentira. Hablando fuera de broma, ¿Desde cuándo empezaste a viajar?

Yanina Aguirre: ¡Desde hace ‘ufff’! Qué montón de tiempo ando viajando, ché. A partir de los 16 años. En un momento sólo era por los alrededores de la Argentina, luego, poquito a poquito, ya estaba conociendo Chile, Bolivia, Paraguay… Hoy estoy en Colombia: el próximo paso no sé donde será, pero quiero conocerlo.

W.P: Ya hace tiempo que estás fuera de casa. ¿Qué es lo que más extrañas de tu hogar?

Y.A: La familia, ¿cómo se olvida uno de la familia? Es imposible hacerlo. Extraño a mi perra Kristal, mi perro Lechuga, los mates con criollito de la mañana, las tardes con mi ‘abue’ Aydé (abuela), las peleas con mi hermano Miguel… Pero bueno, soy una guerrera de luz, y me encanta hacer lo que hago. Siempre me soné así.

W.P: ¿Qué se aprende en sí en el camino?

Y.G: Y, aprendí a respetar opiniones, y tomar decisiones. Aprendí a sacarme la ‘mala onda’, y ante todo, aprendí a caminar: ¡Qué ‘copado’!

W.P: ¿Alguna experiencia inolvidable en el viaje?

Y.G: Me encantan los deportes extremos. En las playas de Manglaralto (Ecuador), aprendí a surfear. Hice sandboarding en el desierto de San Pedro de Atacama (Chile). Conocer Machu Pichu (Perú) ha sido increíble: mucha historia, el espíritu nativo aún permanece allí. Se puede tocar las nubes en ese lugar.

W.P: ¿Y la experiencia en Colombia cómo ha sido? ¿Cómo te ha tratado mi patria?

Y.G: Este es un país que todos los mochileros amigos que hemos conocido nos han recomendado. A Colombia entré por Rumichaca, luego Ipiales, de ahí Pasto hasta Popayán… Me enamoré profundamente de Cali: ¡Qué grande esa ciudad! Andaba todo el día bailando ‘salsa brava’. Esta canción me la aprendí de tanto cantarla: |”…Cali pachanguero / Cali, luz de un nuevo cielo…”|
Qué ‘temazo’. Increíble.

W.P: Bastante lindo es Cali. Es una gran ciudad. Hay algo que no entiendo, ¿cómo das con Aldana? ¿Se conocían de Córdoba?

Y.G: No, para nada. Córdoba es la segunda ciudad más grande de Argentina, así que ni por ahí. Nada de nada. Con Aldi, me conozco en Bogotá (Colombia) en una casa de ‘locos’ (mochileros). Nos reconocimos por el acento, y claro, estaba ‘piola’ que las dos fuéramos de Córdoba, así que nos hicimos re-amigas al instante.

W.P: Nada es coincidencia en la vida para mí. Conociste compañera de viaje, y de la misma tierra para rematar. ¿Y de Bogotá para donde fueron?

Y.G: Y de Bogotá, nos fuimos en un ‘circo-camión’ hasta Bucaramanga. Allí hacíamos lo suficiente para seguir en la ruta. Malabares en el ‘faro’, ventas de artesanías… Ganábamos lo suficiente con nuestros gustos abordo. Pero el ritmo del ‘circo’ nos aburrió y decidimos irnos para La Guajira y conocer por esa zona.

W.P: ¿Cómo fue la experiencia en La Guajira?

Y.G: Increíble. Todo es lindísimo allá. Lo primero que conocimos fue Riohacha, de ahí nos fuimos a Santa Marta. Yendo de Santa Marta para Tagánga, vimos un paisaje hermoso, y le dijimos al conductor del colectivo que nos dejara en la carretera. Ese divino paisaje se llamaba Palomino.

W.P: ¿Una palabra para describir Palomino?

Y.G: Mangos. Cocos. Mar. Brisa. Palomino es tierra de PAZ.

W.P: Hay que conocer Palomino. En estos días lo visitaré. ¿Y de Palomino para donde arrancaron?

Y.G: Nos fuimos para Tagánga de nuevo, y pasamos por Santa Marta una vez más. De Santa Marta, con una plata que habíamos juntado, nos fuimos, directo, para acá, para Medellín. 13 horas de viaje, boludo. (Risas)

W.P: Y de esta nueva parada, ¿siguen para Argentina?

Y.G: La idea es llegar a  Argentina, pero sin planearlo. El próximo destino, es lo desconocido. Aunque, la verdad es que queremos conocer San Agustín (Huila).

W.P: ¿San Agustín? Qué mal colombiano soy. Uds. conocen más mi país que yo. ¿Por qué San Agustín?

Y.G: Y, porque es montaña, ríos y cascadas. Naturaleza, frío, tranquilidad y opio. Queremos conocer allá porque entenderemos muchas respuestas.


– !Ché! ¿Todavía están con esto? ¡Qué largo que está!

– Faltabas tú en la mesa… Te dábamos por dormida. Ya que hablaste, responde esta penúltima pregunta: Luego de llegar a Argentina, ¿Qué tienen planeado?

A.G: Llegar, y seguir.

W.P: ¡Qué espíritu! No han llegado, y ya están con ganas de continuar con el recorrido. ¿Cómo viven el amor? ¿El amor cambia algo?

Y.G: Y, es como todo, ¿viste? Si querés cambiar tu ruta, podés hacerlo por alguien. Siempre se viene y se va desde un camino. No nos negamos a enamorarnos, nos encanta el amor. Nos la jugamos por AMOR.

Mochileras a morir que siguen cada latido de su instinto, cada pulsación de su brújula, y ante todo una magia que convence que todo estará mejor. Dos personalidades en común, con muchas cualidades en contra, pero ante todo, una espiritualidad que, no sólo te brindan confianza, sino que irradian pureza, alegría y ‘buena vibra’.

– ¡Niñas! Los mejores deseos para ambas. Me ha encantado compartir este espacio/tiempo con personas cómo Uds., así que espero que los pies no se cansen de viajar nunca, y que cada vez, recorran mucho más. Recuerden que Colombia, es su casa, siempre.

W.P: ¿Una canción para despedirnos?

A.G / Y.G: El payaso y la nariz’. No nos sabemos el nombre de quien la canta, pero es un ‘temazo’, ché. En Venezuela, la ‘re-rompen’ con ese tema.

31 julio 2011

El Engranaje de ARTEFACTO


 Por: William Puche Barraza |Noviembre del 2010|

Fotografía: Cat Motion Films


Falta algún compilado de minutos para que el reloj marque las 00:00.a.m del día 5 de noviembre. Esta escena se desarrolla en las instalaciones de Arte Vivo Bar, ubicado (nuevamente) al frente del C.C. Monterrey. Este lugar fue el último destino que experimenté, junto a los integrantes de ARTEFCTO, tras acompañarlos todo un día en su ruta de trabajo. Les contaré esta historia en contados puntos.

Hoy es jueves 4 de noviembre, y me encuentro próximo a llegar a la casa de Felipe Carmona (guitarrista y voz líder de ARTEFACTO). Aunque habíamos fijado vernos a cierta hora, el poco tráfico de las 10:00.a.m y la rápida distancia entre la Aguacatala y Las Brujas (Envigado), hizo que el taxi en que iba llegará un poco antes de lo previsto. Luego de un cuidadoso giro hacia la izquierda, y dejando atrás un camino adornado por guaduas, el conductor se aproximó a una urbanización discreta pero elegante. Coincidiendo la dirección escrita en mi agenda con la nomenclatura del conjunto residencial, bajé del taxi y me acerqué a la portería. Tras preguntar por Felipe Carmona, uno -de los dos porteros-  respondió: “El Sr. Carmona no se encuentra.” Un segundo después, se escuchó a alguien contradecir en tono seco: “El Sr. Carmona sí se encuentra. Él entró en el Twingo oscuro que acaba de pasar”. Se trataba del otro portero.

Gómez (decía su insignia). Vestía su uniforme bastante prolijo: planchado y zapatos embetunados. Se encontraba comiendo una rara receta, de la cual no diré nada al respecto. Él, dejando a un lado lo que había iniciado, tomó un lapicero y apoyándolo en una hoja, preguntó: “Nombre completo y cédula, por favor.” Luego de completar su tarea, señalando con su brazo izquierdo, dijo: “Última torre. Coja el ascensor. Piso 4. Apartamento 4@!Seguí las instrucciones sobre el camino.

Al detenerse el ascensor en el piso 4, no hubo la necesidad de recordar el número del apartamento. Bastaba con llegar hasta la puerta del tapete en forma de bandera de pirata. Toqué el timbre y unos segundos después, con una grata sonrisa, Felipe¹ abrió la puerta: “¡Hey, Parcero! ¿Cómo vas? ¿Bien o qué?”.

(¹Para aquellos que conocen a Felipe Carmona y hace días, meses o años que no lo ven, puedo decirles que está idéntico como la última vez que lo vieron… En fin, creo que ya me entendieron: es un ‘man’ al que no le pasan los años.” Para aquellos que no lo conocen, por favor buscar en la red: www.artefactomusic.com)

La residencia Carmona parece minimalista a primera vista, pero al sentarme en el sofá del living, noté esas pequeñas diferencias que se suelen apodar: estilo propio. Mostrándose de frente, un Max 5 (de la serie animada Meteoro) y una especie de Bati-móvil hechos en Lego –incluyendo a sus conductores originales-, descansan sobre la mesita cerca donde me encuentro sentado. A mi derecha, compartiendo margen con la puerta del balcón, una biblioteca personal (adornada con más Legos) porta nombres como: Borges, Wilde, Shakespeare, Cortázar… Varios stands más abajo, una variada colección musical nos lleva desde los sonidos de: Kravitz, Sinatra, Bobby McFerrin, Living Colours, hasta ecos criollos como: Alejo García, Puerto Candelaria, La República, entre otros.    

Luego de ofrecerme una Coca-Cola y un Brownie de bienvenida, nombres como: U2, John Mayer, The Beatles, Cerati, no esperaron turno en nuestra conversación. Contándome de su definitivo reemplazo del cigarrillo (“Parce, fumaba todo el tiempo. Parecía una chimenea”) por el chocolate (“¡Me parece una ch!mb@! M mantienen de buen humor todo el tiempo”), Felipe me dijo que el singleSexy’  (del álbum Engranaje),  ya sonaba en la radio: “Recién ayer entramos en los conteos. Lo más ch!#ß@ es que varios ‘parceros’ ya la escucharon y yo no he podido sintonizarla. ¿Por qué será, ome? (Risas). No sabes la felicidad que me produce esto.”  

Al finalizar el brownie, Felipe me invitó a pasar a su estudio (habitación conjunta a su recámara). Le habían asignado una tarea. Nada complicado, pero mortífero. Tenía que seleccionar las mejores tomas del video Sexy, y editar un promo de 20 segundos. ¿La idea? Pronto lo sabrán.

11.27a.m. Invitándome a conocer su estudio de grabación. 
Equipado con paredes insonorizadas, laptops, más la compañía de guitarras, batería eléctrica, consolas, micrófonos, pedales, entre ellos un POD X3 Live, este 3x4 (aprox.) se ha transformado para Felipe y Artefacto en su laboratorio musical: su zona de composición. Luego de sentarnos frente al PC principal, Felipe añadió: “Con Alejandro, mi otro parcero, diseñamos y acondicionamos todo el lugar. Varios amigos, han visto todos los inventos locos que hemos hecho en este apartamento”.  
Bastó con mencionar ‘Alejandro’ para que éste apareciera en la historia. 

“Hablando de Roma”
Sonó el teléfono. Felipe contestó: “Sí, que pase”. Luego de algunos segundos, Alejandro Velázquez tocaba el timbre y salimos a recibirlo. Definido por él mismo como: “Empresario independiente y músico independiente, pero que vive con la Mamá”, Alejandro Velázquez (2da. Guitarra ARTEFACTO y profesiones anteriores) tiene algo claro en su vida: “Sí, se puede vivir de la música”.  Conectado todo el tiempo a la red: Saludando amigos, cerrando tratos, haciendo conexiones, Alejandro no para de programar la agenda de ARTEFACTO. Conferencia aquí, concierto acá. Entrevista allá, llamar a tal. Me contó que llegaba de una reunión con los miembros de Empresas Culturales y Corporación Revista Música. Contando buenas nuevas para el grupo, se dirigió hacia la cocina, se sirvió un vaso con agua, y se sentó en la mesa del comedor. Abrió su laptop y empezó a teclear… En ningún momento se despegó de su celular.  

Algunos minutos luego
Luego de seleccionar las mejores tomas del video oficial Sexy (realizado por Locomotora), la nueva tarea de Felipe es más simple: editar un video promocional de 20 segundos. El video sería un comercial en canales regionales, así que en ese lapso de tiempo no se podía obviar ningún detalle. Decir todo, mostrar el engranaje de ARTEFACTO en 20 segundos.
En el momento de la edición, Felipe me contó del experimental origen de ARTEFACTO: “Al principio me gustaba la idea de hacer música solo con la guitarra. Algo instrumental, algo creativo. Quedarme de lleno con la guitarra y que todo saliera de la guitarra. ¿Sí o qué? Ahora trato de ser un músico más íntegro, más consciente de la composición mutua. Me pasa que soy muy acelerado y me gusta exigirme, pero sé que entren más simples sean las cosas, mejor.”

Aunque poco se sabe de esas primeras grabaciones, cabe resaltar que una de sus canciones fue incluida en el compilado Melodie Lounge 2006. Convocatoria que reúne exponentes nacionales de música lounge y electrónica. Pero aún mayor fue su alegría cuando se enteró que Luciano Supervielle (Pianista y compositor de la banda Bajofondo) realizaría un remix su canción como bonus track del CD: “Parce, fue todo un logro”.

Mientras escuchamos a Alejandro hablar a los lejos, Felipe finaliza algunos puntos y detalles en el video. Según él, falta poco para terminar el promo. Mira el video, lo corrige, lo vuelve a corregir y lo deja como estaba. Luego de muchos intentos (sincronizando el audio con el video, editando textos), el promo se encontraba listo. Mientras salíamos del estudio, Felipe me habló de los principales logros que ARTEFACTO ha tenido desde su creación en 2006. Sumándose a su hoja de vida: dos trabajos discográficos << Artefacto (2006) - Engranaje (2010) >>, más la participación en festivales como: Rock al Parque y Altavoz Internacional. La creciente respuesta del público y varios conciertos nacionales, son claros síntomas del compromiso y amor que salen reflejados en cada acorde. Al preguntarle sobre su nuevo trabajo (Engranaje), Felipe y Alejandro respondieron: “Son diez canciones en total que resumen un lado más maduro y contundente de nuestra música. Una exploración de los lados íntimos del ser humano: adicciones, rabias, amor, desamor, que se reflejan en melodías agradables, emotivas y entretenidas…. A diferencia del primer Cd (Artefacto) que fue un poco más intuitivo, en este nuevo trabajo la composición fue mutua y abierta a ideas. Seguimos los mismos, haciendo la música que nos gusta hacer. Creyendo en el sueño.
Luego de sincronizar una gira promocional en medios y hacer algunos contactos con festivales internacionales, la pregunta de Alejandro dio en todo el blanco: ¿Hey, que? ¿Comelona?

3.30p.m. Almuerzo
Aunque prefieren la sazón hogareña, Felipe y Alejandro no logran resistir la emoción de pensar en los deliciosos platillos que Doña Olivia Restrepo prepara en su restaurante Mondongos, Ajiacos y algo más. Ubicado en el Mall Guadalcanal, este establecimiento es para ellos: “El almorzadero oficial de A.F.² y ARTEFACTO. Si nos quieres encontrar, solo vengan acá y nos encuentran”. Al llegar, Doña Olivia nos saludó con un gran gesto de felicidad y nos recomendó las especialidades de la casa. “Dos porciones de Ajiaco, el mío no tan cargado, y una bandeja paisa, por favor, Doña Olivia”, dijo Alejandro, mientras Felipe y yo recibíamos las gaseosas. Pagamos. Girando 180º, enfocamos nuestro objetivo hacia un nuevo blanco: una mesa.
A.F. Empresa de audio comercial publicitario creada por Carmona y Velázquez).

Cuando el último de nosotros terminó de comer, la sensación en nuestras caras fue la misma. Como dice el dicho popular: “Estábamos listos pa’ la foto”. Pero el relajo no fue duradero. Al darle un vistazo al reloj, nos dimos cuenta que estábamos contra el tiempo. Despidiéndonos de Doña Olivia, nos montamos al carro de Felipe y conducimos hasta su casa. Al llegar, la tarea era sencilla: buscar los instrumentos. Guitarra en mano, armónica en la otra. Todo se encontraba listo. Todo menos una cosa: Un cambio de camisa y un poco de loción. Ahora sí, Alejandro y Pipe estaban listos para salir en una nota de televisión.  

Alejandro llegaría por su cuenta a Arte Vivo Bar. Subió a su moto, dijo algo que no entendimos y arrancó a gran velocidad. De nuevo en el carro (los instrumentos descansan en el portaequipaje), Pipe encendió la radio y emprendimos nuestro recorrido. En el camino, hicimos una pequeña parada en la casa de una fan. Ella, había reservado dos boletas para el concierto, así que aprovechando la cercanía entre casas, Pipe decidió entregársela. Dejándolas en portería -con un portero que anunciaba el recado-, continuamos con nuestro destino: Arte Vivo Bar.

Un pequeño paréntesis
Para aquellos que no lo saben, Arte Vivo Bar es un lugar muy importante para Felipe y obviamente para ARTEFACTO. ¿Por qué? Desde hace 8 años, él es guitarrista de planta de dicho establecimiento, realizando presentaciones los días jueves, viernes y sábado. Hablamos alrededor de 1296 shows en promedio. En esos tres días, quien lo acompaña en la percusión es su amigo, Camilo Henao. Ebanista y… baterista de ARTEFACTO. Pa’ terminarles bien el cuento, la niña que canta con ellos en el bar, resulta siendo esposa de un tal Andrés Guerrero. Un tipo que es ingeniero de sonido, productor musical y… bajista de ARTEFACTO. ¿Ya ven a lo que me refiero? Con palabras propias de Felipe: “(…) ARTEFACTO y Arte Vivo son una sola familia. Acá nos conocimos. Ellos nos han visto crecer y nos han apoyado en todo”.

Ahora sí, volviendo a la historia.

Íbamos pasando cerca al Politécnico Jaime Isaza Cadavid, exactamente a las 4:53p.m. ¿Panorama? Lo de siempre: buses mal-parqueados, un ‘taco’ ‘injustificado’, cuando de repente, sonó en Radioaktiva (90.3 fm) la prueba de aquellos rumores no comprobados: “Ya sé lo que me vas a decir / No es nada bueno que venga de ti / Sin disimular, vuelve a simular / Todo lo que haces cuando vuelves a amar / No puedo parar / de verte bailar / Tan sexy / ¿Me quieres mostrar / tu lado animal? / Tan sexy…   

Tomándolo con mucha madurez, Felipe empezó a gritar de la emoción. Bajó totalmente los vidrios y le subió el volumen a la radio hasta donde pudo. Sexy sonaba en la estación y el ambiente antagonista de la ciudad para él era más ameno: “Qué ¡ch1#ß@! Qué alegría da saber que ARTEFACTO está sonando en la radio… Parce, que felicidad tengo. Fue un ‘camello’ muy luchado. Sentir que estamos sonando en la emisora y a mérito propio. Es una ¡chI#ß@!

Luego de estacionar el carro en el parqueadero del bar, nos encontramos con Alejandro, y Felipe le contó las nuevas buenas. Presionados por la cercanía de la hora pico en la ciudad, no les dio de otra que celebrar en el taxi rumbo a los estudios del canal Cosmovisión. La cita se aproximaba y en el set de La buena vida, esperaban a ARTEFACTO.       

Al llegar al set, unos reggaetoneros se encontraban promocionando su nueva canción. Bailaban con destreza mientras coreaban. No sabíamos quienes eran, pero al marcharse, se despidieron de nosotros con un cantado: “Todo bien”. Los presentadores del programa anunciaban unos cortes comerciales. Aprovechando el tiempo fuera del aire, Pipe y Alejandro afinaron la guitarra y repasaron el repertorio. En dvd’s separados, le entregaron al asistente de producción una copia del video Sexy, más el promo del concierto. Éste, a su vez les dijo: “60 segundos, señores”. Sentados juntos a los conductores en un blanco y amplio sofá, Felipe y Alejandro esperaban la cuenta regresiva para aparecer al aire. ¡En 3, 2, 1! ARTEFACTO aparecería en televisión.

Preguntas como: ¿Qué es ARTEFACTO?, ¿Desde que año existe la banda?, ¿Dónde se han presentado?, ¿Qué nos presentan el día de hoy?, ¿Dónde los pueden contactar?, ¿Conciertos, presentaciones?... No podían faltar. Aunque la reproducción del video no se realizó, por incompatibilidad de archivos, la entrevista quedó muy bien: “Gajes del oficio”, como dice Alejandro. Fluida y conversada, la nota concluía con una versión acústica de la canción 6 A.M. Como parte del show, un entretenido solo de armónica cerraba la canción y daba a entender que ya todo se había pronunciado. Con un fuerte aplauso, los conductores mandaron nuevamente a comerciales. 

Salíamos del estudio y con nuestra acción, dejábamos atrás ese desfile tentador femenino que se producía en esas instalaciones. No les voy a mentir, todas las mujeres que vi estaban re-buenas. Pero bueno, la trama de la historia continúa así:

Ya había oscurecido. De regreso en el taxi, Felipe llamó a su papá para preguntarle si había visto la entrevista. Mientras padre e hijo hablaban, Alejandro me dijo que tenían una parada más. Un gran amigo iba a lanzar el video oficial de su nuevo sencillo. Como señal de apoyo, ellos (ARTEFACTO) le obsequiarían un acústico. Ese gran amigo es Vladho Gutty. El lanzamiento del video “Si yo pudiera fingir”, era en contadas horas.  Próxima parada: desconectado de ARTEFACTO en Arte Vivo Bar.

En la entrada de Arte Vivo Bar, Andrés Guerrero esperaba nuestra llegada. Cargaba en un hombro el estuche de su bajo, en el otro una mochila Arhuaca. Saludándonos con gran expresión, dijo que ya todo se encontraba listo para el acústico.
Entre saludos con viejos y nuevos amigos, los ARTEFACTO decidieron entrar al bar y preparar lo mejor que saben hacer: Rock ‘n Roll. Un público integrado por jóvenes universitarios y varios adultos esperaba con ansias el inicio del show. Pronto sería el debut oficial del video y en instantes ARTEFACTO daría la última presentación aquella noche.  

9:59p.m. Luego de recordar el número de compases, pausas, entradas y demás, Felipe, Alejandro y Andrés subían preparados a la tarima: Guitarras y bajo en mano. Conectaron y con gran gesto saludaron al anfitrión Vlado Gutty: “¡Parcero, esta es tu noche así que con el corazón!” Me senté en la barra y pedí una limonada. En medio de los aplausos y la euforia, noté que alguien se encontraba saludándome. No sabía quién era, pero al acercarme, descubrí que se trataba de mi amigo Alejandro Gutiérrez. Su productora (Cat Motion Films) se había encargado del video de Vladho Gutty, así que por nada del mundo se perderían la première. Me invitó a sentarme en su mesa. Con vista directa a la tarima, esperábamos el primer acorde. Entre chistes y bromas, escuchamos el 1, 2, 3, 4 que abrió el pegajoso riff de Sexy. Tres canciones dieron la sana satisfacción de hacer lo que más se disfruta. Un buen show que cargó algunos problemas técnicos, pero con buena disposición cerró el largo día que compartimos. Como diría Alejandro Velázquez: “Gajes del oficio, parcero”. Los aplausos venían de todos lados como vientos encontrados. Se había cumplido el objetivo. Al bajar de la tarima, con un fuerte abrazo, los ARTEFACTO se despidieron de mí y emprendieron viaje para descansar.

22:15p.m. Próxima parada: brindis con una cerveza bien helada.